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El volcán activo

Stromboli: para los amigos “Iddu”

 

Stromboli, que en dialecto siciliano se llama “Iddu” (Él), es un volcán activo que nació hace 160.000 años, poco más alto de 900 metros sobre el nivel del mar. Su nombre deriva de la palabra griega Στρογγύλη, que quiere decir “redondo”, debido a su forma casi circular.

Las explosiones y erupciones del Stromboli son así de particulares y únicas que han dado lugar al nombre científico de “actividades strombolianas”: las explosiones de Iddu son así de fuertes que la expulsión de las escorias volcánicas y los lapillis que brillan en el cielo alcanzan una altura de más de diez metros.

Aquí debajo encontraréis una video donde se puede observar una preciosa explosión del Stromboli, es obra de mi querida amiga Veronica Raffaele, a la que agradezco de todo corazón  su contribución, pues una imagen vale más que mil palabras.

Sobre la frecuencia de sus “petardos” se oyen todo tipo de teorías, que alguna que otra vez han costado la vida a los más imprudentes. Hay quien dice que el estallido llegue cada hora, otros aseguran muy convencidos que es cada 15 minutos.

El hecho es que Iddu es imprevisible y hace como él quiere, la geografía de sus bocas activas cambia continuamente de un año al otro. Y por eso a veces “dispara” pocos minutos después de la última explosión, y otras veces te hace esperar una hora o más.

Un año un turista extranjero perdió la vida porqué, convencido de la teoría de los 15 minutos, enseguida después de una explosión se acercó mucho a las bocas para hacer fotografías. Por desgracia aquella vez el estallido llegó solamente al cabo de unos 3 o 4 minutos, y golpearon completamente el pobre turista. La recuperación de sus restos fue muy peligrosa y dificultosa, pues estaban muy cerca de la zona más peligrosa del Volcán.

Como asistir a las erupciones del Stromboli (y ser felices)

Erupciones del Stromboli

Hoy en día se pueden admirar las explosiones del Stromboli di diferentes maneras, todas muy sugestivas.

La escalada al Volcán

La más dura (muy dura!) es la subida a los cráteres. Cuatro horas que harán sufrir hasta a los más entrenados debido al continuo cambio de ritmo al que te somete el “paseo”, con la rematada final cuando se llega al último trozo del camino, pues es de arena: haces un paso y resbalas hacia atrás, con la horrible sensación de no adelantar ni de un milímetro. El aliento lo recuperas rápidamente, pero lo vuelves a perder (con joya) por la belleza del espectáculo, y por esa sensación de haberlo conseguido. Por un momento ti vienen sospechas de que tienes super poderes y te sientes más fuerte que nunca.

La subida, que hay hacer rigurosamente con un guía si no se quiere poner a riesgo tontamente la propia vida, normalmente empieza a media tarde, cuando hace menos calor. Llegar arriba cuando es de noche y asistir al espectáculo pirotécnico de Iddu que contrasta con un cielo estrellado no tiene precio.

En barca a la Sciara del Fuoco

Otro manera preciosa para ver lo que hace nuestro Amigo es desde abajo, en barca. En el puerto de Scari hay varios stands que organizan excursiones a la Sciara del Fuoco, se hacen al anochecer, generalmente hacia las 22.00. Ésta también es una experiencia imperdible: las explosiones se ven desde abajo, claro, pero de todos modos son bellísimas, solo que quedan a un poco más de distancia.

Si tenéis la suerte de hacer la excursión con gente educada y que sepa hablar poco e en voz baja, apreciaréis todavía más el silencio absoluto que se rompe solo por los estallidos y por el rumor del mar, mientras vuestros ojos se llenarán del rojo de los lapillis que contrastan con una maravilloso cielo.

Desde el observatorio-restaurante

Esta es la solución ideal para disfrutar de Iddu y sus eruptivos (y eruptones) en compañía de amigos delante de una buena cena. El Observatorio está situado a las afueras del pueblo de Stromboli y queda en una posición estratégica para ver las bocas desde una posición lateral a mitad de la montaña. Aquí se encuentra un buen restaurante-pizzería, llevado por una histórica (y simpática) familia strombolana: podréis comer un buen plato de spaghetti alla strombolana, o bien una pizza, sentados cómodamente en una terraza que da hacia las bocas, y no conseguiréis sacaros de la cara la típica expresión de estupor y maravilla (generalmente con el tenedor en el aire!) cada vez que Iddu hará su espectáculo, y todos los comensales no podrán aguantarse de decir a la vez “oooohhhh!”.

Os aconsejo que reservéis con antelación vuestra velada en el Observatorio. Y sobre todo que consideréis bien si ir a pie, en taxi o con la lanzadera. A pie hay una hora de camino, no es dura porque la subida es muy dulce. El problema es que como que no hay iluminación nocturna, y más que nada para la vuelta, hay que ir equipados con linternas, y sobre todo con calzado cerrado.

Otra opción es reservando en el restaurante, podréis aprovechar de un servicio gratuito de lanzadora que el restaurante pone a disposición. Es gratis, pero es buena costumbre dejar una propina al chico que os acompañará, sobre todo si consideráis que (tercera opción) si cogéis un taxi el viaje os sale por unos 50 euros.